Nunca cambies

Más de una vez he escuchado, leído, incluso recibido la súplica de ¨nunca cambies¨ y lo que en algún momento me parecio alentador, hoy me lleva a reflexionar en qué tan bueno es no cambiar. Entiendo lo que queremos decir cuando hacemos ese pedido, lo he aplicado como una forma de hacerle saber al otro lo valioso que es y lo lindo que sería seguir teniendo a una persona así en este mundo, y lo tomo como una muestra de cariño. Aún así, me cuestiono si no es una de tantas otras frases de cabecera que llevamos incorporadas y que si nos detenemos a pensar, puede resultar un tanto confusa. Otro ejemplo que recuerdo en este momento es el de ¨sos incondicional¨, y hay miles de casos así que no voy a detenerme a enumerar.

Me quedo ahora con ese ¨nunca cambies¨. Claro está que lo que no queremos es que la otra persona cambie sus cosas buenas, pero aún así el pedido me parece un tanto imperativo y sujeto a la idea de que el cambio, en ese caso, no es una posibilidad. En lo personal, y creo que la mayoría de ustedes está de acuerdo conmigo, no quiero cambiar lo bueno, al contrario, quiero mejorarlo y, en cuanto a lo malo, sí trabajar para cambiarlo. Pero, qué sucede cuando nos pasa la vida? Cuando notamos que ciertas cosas buenas en nosotros no nos resulta funcional? Qué sucede cuando atravesamos una situación difícil y lo único que vemos es oscuridad? Dónde está esa persona optimista y sonriente, te preguntarás a vos mismo o incluso te preguntarán en un intento de hacerte sentir mejor (a veces el intento de hacer sentir mejor, fracasa, en mi formación he aprendido que a veces solo es suficiente con estar).

A lo que voy con todo esto es que a veces el cambio no es bueno pero es funcional, y al final, resulta siendo bueno porque nos hace sentir mejor. La palabra cambio siempre me genera cierta adrenalina, lo veo como un desafío y como una posibilidad. A veces el cambio trae incertidumbre (de ambas partes) pero prefiero el cambio a no cambiar. Con esto no quiero decir que mañana voy a comenzar un proceso de cambio total sobre mi persona, porque reconozo lo bueno en mí y no me gustaría cambiarlo, pero creo importante quitar peso a la posibilidad de cambiar esas cosas buenas aún sabiendo que los demás y nosotros mismos suplicaríamos para que eso no suceda.

El cambio es parte fundamental de la vida, es evolución y aprendizaje. No tengamos miedo de cambiar y no nos sintamos mal por haber cambiado sin haber querido. Lo lindo de todo esto es que nada es permanente ni inmutable, siempre podemos hacer algo distinto, volver a ser el de antes pero siendo otro, porque al fin de cuenta nunca somos los mismos.

Qué pensas? Te ha sucedido de cambiar algo bueno en vos? Cómo trabajas los aspectos a mejorar?

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