Un acto revolucionario

El tiempo me dará la razón, o tal vez no, quizá estuve siempre equivocada, quién sabe! Ni yo lo sé! Estoy segura que más de una vez te has dado un golpecito en la espalda por haberte hecho caso, y haberte permitido confiar en esa voz, que ni lenta ni perezosa se empecinaba en decirte una y otra vez lo bueno que sería que dieras ese salto, que tomaras esa decisión, que tomaras ese barco que estaba a punto de zarpar o te bajaras de aquel avión que te llevaría lejos de tus sueños.

Creo que todos alguna vez en la vida hemos tenido la razón, pero qué sucede con todas esas veces en las que tal vez no la tuvimos, y nos equivocamos, y tomamos el camino que nos llevó lejos de donde realmente queríamos estar, o lejos de aquello que queríamos hacer? Qué sucede con las veces que tomamos el camino correcto pero el más largo, habiendo tantos atajos?

Nada sucede por no tener o no haber tenido la razón. En un mundo en el que tantas veces se busca estar en lo cierto, aprobar o sentirse aprobado, creo que no tener la razón es un acto revolucionario, por qué no nos esforzamos por no tenerla de la misma forma que sí lo hacemos para que nos den la razón? Es un tema de ego, de ese que coarta nuestro aprendizaje.

De cierta forma, tener la razón es mantenernos en esa zona de confort donde tenemos el control de todo, donde no hay nada que debamos hacer, simplemente limitarnos a dar las razones por las que consideramos que la razón se queda con nosotros, o no, hay quienes prefieren no dar explicaciones al respecto, simplemente se contentan con la idea de sentir que la tienen.

Pero no tenerla, sí que es todo un aprendizaje! Nos permite cuestionarnos, investigar, movernos de donde estábamos parados, y lo más lindo de todo, escuchar! Escuchar y aceptar a través del discurso del otro, que quizá no estamos en lo cierto, quizá toda una vida creímos que sí lo estábamos y un día alguien sacude nuestras convicciones y nos hace dudar, y nos convence de que no siempre el tiempo nos da la razón, y qué bien nos hace!

Lo que nos hace bien es crecer! Y a veces el crecimiento viene de la mano de aquello que no queremos escuchar, que no queremos ver, que no queremos sentir. Pero es necesario crecer, si no crecemos, morimos, perdón por lo trágica de la afirmación, pero creo tener la razón en esto, aunque estoy aquí para leerte y conocer la tuya. Creo que cuando uno sí cree tener la razón, debe igualmente abrirse a lo nuevo, a conocer otros puntos de vista y nutrirse de eso. Al fin de cuentas, no existe unanimidad en todo esto. Y qué lindo que así sea!




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